
Pues sí, no es que se demuela, que no sé cómo se hace eso, pero de que se cierra se cierra. Eso es un hecho.
Allí les dejo mi foto diciendo adiós a la manera en la que yo digo hola.
Tenía muchas fotos de muchachos que tomaba en los aeropuertos, muchos textos planeando un post y mil ideas para una posible entrada, pero no. Ya no. Por un lado no es tan fácil mantenerlo, requiere tiempo y tiempo es lo que menos tengo, apenas con el trabajo puedo.
Y por otro lado, creo que tres años y tres meses son suficientes para decir lo que se tiene que decir. Además de que esto de los blog son cosas pasajeras que como todo, algún día acaban.
Gracias a todos, toditos, todos, hasta los cabrones que nomás vinieron a cagar la verga, como aquél de los judíos, jaja.
Gracias Juanito (lo publicaremos un día), Thiaguito (no te escapas cabrón!), Angelito (queda mi beso pendiente), Patito (hermosas palabras), Mila (te quiero), Malhechecito (no tuve que agregarle el ito, siga siendo chido), "h"emito jaja (no se desespere), mendita (bájele al coraje jaja), tocayito al cuadrado (ojalá venga pa que vea que sí me acuerdo), chris (seguimos mi buen), Chesito (no sea majadero, cabrón), Angelito (el de méxico, le deseo mucho amor), Stulti (querido, querido, muchas escaleras), Ave Fenice, (que ya no supe nunca de ti, te recuerdo) y muchos más que aunque no parezca, no acabo...
Se me fue la luz, ni modo, como si no fuera ya bastante, debo acabar pronto antes de que se apague.
Perdonen que no pase a sus casas, pero algo atora estas manos que morían por hacerlo.
Si puedo dejarles algo que tal vez ni siquiera les sirva es: Vinimos a ser felices, no a otra cosa.
Los quiero, de verdad.
P.D. Esos españolitos, no se escaparán cuando vaya a su país.

